24 jul 2007

El Barbero y Dios

Rescate esta pequeña historia que me contaron hace muchos años y que me parecio buena ponerla, obviamente es una ficción, pero no del todo creo yo.

Un hombre fue a una peluquería a cortarse el cabello y recortarse la barba. Como es costumbre en estos casos entabló una amena conversación con la persona que le atendía.


Hablaban de tantas cosas y tocaron muchos temas, de pronto tocaron el tema de Dios y el barbero dijo:

-Fíjese que yo no creo que Dios exista, como usted dice..

-Pero, ¿por qué dice usted eso? - preguntó el cliente.

-Pues es muy fácil, basta con salir a la calle para darse cuenta de que Dios no existe, o dígame, ¿Acaso si Dios existiera, habrían tantos enfermos, habrían niños abandonados? Si Dios existiera no habría sufrimiento ni tanto dolor para la humanidad, yo no puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas.

El cliente se quedó pensando un momento, pero no quiso responder para evitar una discusión. El barbero terminó su trabajo y el cliente salió del negocio. Recién abandonaba la peluquería cuando vio en la calle a un hombre con la barba y el cabello largo, al parecer hacía mucho tiempo que no se lo cortaba y se veía muy desarreglado.

Entonces entró de nuevo a la barbería y le dijo al barbero. - ¿Sabe una cosa?, los barberos no existen.

-¿Cómo que no existen? - preguntó el barbero - si aquí estoy yo y soy barbero. -¡No! -dijo el cliente - no existen porque si existieran no habría personas con el pelo y la barba tan larga como la de ese hombre que va por la calle.

-¡Ah!, lo que pasa es que esas personas no vienen hacia mí.

-¡Exacto! -dijo el cliente - ese es el punto, Dios SÍ existe; lo que pasa es que las personas no van hacia Él y no le buscan, por eso hay tanto dolor, miseria y gente mala.
Ningún hombre conoce lo malo que es, hasta que trata de esforzarse por ser bueno, solo podras conocer la fuerza del viento tratando de caminar contra el, no dejandote llevar.

18 jul 2007

Un punto de vista

A veces vemos solo lo que queremos ver y lo peor es que pensamos que siempre tenemos razón, que llevamos bien nuestras vidas... pero para desgracia de muchos los caminos que elegimos no se pueden desandar, y el tiempo ¨eterno justiciero¨ nos guste o no, tarde o temprano nos pone en el lugar que nos merecemos, y es en ese momento cuando reflexionamos, porque no todo por lo que uno lucha debería ser el dinero o la superación personal, hay que luchar por los afectos, por tu madre, por tu padre, por los hijos que van a ser nuestros por poco tiempo, pero criados con amor van a ser nuestros siempre, porque es mejor una vejez rodeado de una familia que te ame, que de una esperando que te mueras para repartir lo que te llevo una vida hacer o simplemente ocupar el lugar que dejas, empeza ahora, porque ese futuro bueno o malo solo depende de vos.

El Negro.

17 jul 2007

" La prosperidad hace amistades
y la adversidad las pone a prueba"

7 jul 2007

Leyenda de un Angel

El ángel de la guarda...

Cuenta una antigua leyenda que un niño que estaba por nacer, le dijo un día a Dios:

- "Me dices que me vas a mandar mañana a la tierra... ¿pero, como viviré tan pequeño e indefenso como soy?

- Entre muchos ángeles escogí uno para tí que está esperandote, él te cuidará.

- Pero dime, aquí en el cielo no hago más que cantar y sonreír y eso me basta para ser feliz.

- Tu ángel te cantará y te sonreirá todos los días y tú sentirás su amor y serás feliz.

- ¿Y como entenderé cuando la gente me hable si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres?

- Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar y con mucho cariño y paciencia te enseñará a hablar.

- ¿Y que haré cuando quiera hablar contigo?

- Tu ángel te juntará las manitos y te enseñará a orar.

- He oído que en la tierra hay muchos hombres malos.

- Tu ángel te defenderá, aún a costo de su propia vida.

- Pero, estaré siempre triste porque no te veré más, Señor.

- Tu ángel te hablará siempre de mí y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo siempre estaré a tu lado."

En este instante una gran paz reinaba en el cielo, pero ya se oían voces terrestres y el niño, presuroso, repetía suavemente:

"Dios mío, si ya me voy, dime su nombre; ¿ Señor, como se llama mi angelito?

Su nombre no importa, porque tú le dirás MAMA".



Angel,

te estamos

esperando